
Luego de los tres años, todos los niños sueñan con tener una mascota y a muchos padres les representa una gran complicación porque no saben si ceder ante el deseo del niño o negarle esa posibilidad, sabiendo que los hará sentir tristes.
Adquirir una mascota nunca debe hacerse espontáneamente sin pensar antes las necesidades del animal y como nos adaptaremos para cuidarla. Recuerda que para un niño es mucho más frustrante tener una mascota y al poco tiempo decirle que no la podrá tener más que explicarle que por el momento no podrá tener un animalito.
Si estás dispuesta a regalarle una mascota a tu hijo debes saber que un animal no es un juguete y que tiene muchas necesidades que deben ser satisfechas. Ante todo, una mascota requiere tiempo, dedicación y buen trato. Ten en cuenta el lugar de la casa donde vivirá el animal, los horarios en que deberá alimentarse y si tendrás tiempo para limpiar lo que ensucie. Estas cosas hay que pensarlas antes de decirle que sí al niño.
Si realmente crees que no podrás tener una mascota explícale a tu hijo las razones y proponele algo a cambio: puede ser una visita a una granja o aun zoológico y una promesa de que cuando sea más grande quizás pueda tener una mascota.
Foto vía: Mascotas.org



