Muchas veces los embarazos vienen con alguna complicación. Las más comunes son las que están relacionadas con la placenta. A veces las complicaciones comienzan desde el inicio del embarazo, pero otras veces suceden a partir del segundo trimestre, por eso es muy importante que realices todos los controles prenatales y que hagas caso a las indicaciones de tu obstetra.
La placenta, junto al cordón umbilical son los responsables de que el bebé reciba los nutrientes, el oxigeno y la protección necesarias.
Las complicaciones más frecuentes relacionadas a la placenta son:
=Placenta previa: generan hemorragias que se hacen más frecuentes en los últimos meses de gestación. Esta complicación requiere que la mamá esté en reposo durante un tiempo para cuidar su embarazo.
=Envejecimiento prematuro: la placenta tiene una vida útil de 4o semanas, que es lo que dura un embarazo, sin embargo, puede ocurrir que comience a enevejecer antes. Esto puede suceder por hipertensión o diabetes de la madre. En este caso suele ser frecuente que el parto se adelante.
=Desprendimiento placentario: es el más grave de los problemas placentarios, porque cuando se desprende del útero, el bebé deja de recibir oxigeno, y puede traer consecuencias fatales. Cuando el médico ve que hay peligro de desprendimiento placentario generalmente practica una cesárea de urgencia para salvar al bebé.
Foto vía ClinicaDam



