Las rabietas y las pataletas, son muy temidas por los padres, ya que, si llegan a producirse por parte de su hijo, rápidamente dejan su brazo a torcer para que el niño se calme y no haga espectáculo en la calle, o les deje tranquilos.
Las rabietas son explosiones de genio de los niños, en el cual muestran su enfado llorando, gritando, tirándose al suelo, dando patadas e incuso dando puñetazos a objetos, o pegando a su progenitor.
Este comportamiento suele iniciarse a partir de los 2 años, y es una señal de alarma, sobre que el niño está comenzando y desarrollando su independencia.
El niño no llega a comprender, que él no puede salirse con la suya, ya que quiere hacer las cosas cuando y como le apetezca, sin cumplir ningún tipo de norma que le hayan implantado sus padres.
Este comportamiento, no debe preocupar a los padres, ya que es normal en el crecimiento del niño. Tampoco significa que sea debido a una mala educación por parte de los padres, pero estos deben mantenerse firmes para hacer comprender al niño, que hay que hacer y obedecer unas normas, ya que serán vitales para su correcta educación.
De todas maneras, suelen aparecer por tres motivos fundamentales:
- El niño no controla la situación (los padres han de mantenerse firmes).
- El niño está cansado o excitado después de emociones.
- El niño no consigue hacer algo y se frustra.
Fuente: psicopedagogías



