A la edad de dos años los niños ya pueden aprender las normas de higiene. Lavarse las manos, la carita y los dientes, empezar a usar el inodoro… Ya empiezan a ser más autónomos en su aseo diario y esta es una buena etapa para empezar a inculcarle unos hábitos de higiene que le ayuden a crecer sano y fuerte.
Lo primero será hacer de las tareas de limpieza una actividad lúdica y atractiva y que, a ser posible, tenga su espacio fijo en la rutina diaria. Es decir, que no vean la higiene como algo aburrido. Será importante predicar con el ejemplo y dejar que vean cómo hay que lavarse las manos antes de sentarse a la mesa, cepillarse los dientes después de cada comida, peinarse antes de salir a la calle, etc.
Hay que explicarles por qué es importante cuidar la higiene. Aunque todavía no comprendan el significado de palabras como gérmenes o virus, quizás entiendan que hay bichitos que se eliminan con una buena limpieza y que pueden hacernos caer enfermos si no los hacemos desaparecer. ¿Qué tareas sencillas pueden hacer?
1. Cepillarse los dientes .- Iniciarles en el cepillado de dientes no suele costar mucho esfuerzo. Para empezar, se lo pueden tomar como un juego frente al espejo: consiste en sacar la lengua, abrir mucho la boca y usar el cepillo dentro de ella.
Lo importante es que hay que dejarles que lo intenten, incluso con algo de pasta con flúor, aunque papá y mamá les ayuden. Se les puede explicar, con mucha paciencia, que el cepillo debe ir de arriba abajo y que también deben cepillarse la lengua. Ese debe ser elmansje de higiene.



