Los niños en sus dos primeros años de vida es cuando más receptivos están a todo tipo de estímulos. Podemos decir que jugar es casi tan importante como comer.

Algunos juegos para su primer año podrían ser estos:
- Hacerle muecas al bebé. Le ayudará a reconocer tu estado emocional.
- Hacerle masajes con nuestras propias manos o con objetos (como pelotitas) en los pies y por todo el cuerpo.
- Mecerle como si fuera un barquito mientras le cantas.
- Bailar con él mientras el papá toca un sonajero.
- Hacerle suaves “cosquillas” con un pincel.
- Hacer la bicicleta con las piernas.
- Intentar alcanzar una pelota tumbado sobre la alfombra que tú le sujetarás encima de su cabecita. O jugar a atrapar el sonajero o un lazo.
- Puedes hacerte un guante consiéndote cascabeles en los dedos y hacerle reír acercándoselo a la tripa.
- Si tienes en casa diferentes tipos de telas (pana, lana, fieltro) o de papel (de burbujas, charol, papel pinocho, celofán) puedes dárselos a tocar para estimular su sensibilidad táctil. Siempre bajo tu supervisión.
- Darle un ovillo de lana de un color llamativo y jugar a deshacerlo.
- Los espejos (para bebés) también les divierten mucho.
- Jugar a ” la carretilla” sujetándole por las caderas haciendo que él permanezca apoyado sobre sus manitas.
- Hacerle girar como una croquetita.
- Con una toalla podemos jugar a escondernos.
- Podemos esconder uno de sus peluches favoritos envolviéndolo con un pañuelo y que él juegue a descubrirlo.
- Si le das un rollo de papel higiénico puede ser divertido ver como lo estira y lo arruga. Siempre bajo tu supervisión.
- Puedes usar un escurridor o una cacerola y jugar a esconder objetos debajo.
- Leerle un libro de cuentos, aunque sea sólo para que vea los dibujos y escuche tu voz, puede ser también un momento estupendo.


