
Después de dar a luz, tú seguirás bajo el control del personal médico que, en caso de ser necesario continuará asistiéndote para aliviar el dolor especialmente si se ha realizado por medio de cesárea. La madre y el bebé suelen permanecer en el centro médico un par de días hasta recuperarse.
Los siguientes son los síntomas más frecuentes:
Secreción vaginal sanguinolenta que se torna marrón y luego blancuzca durante las dos semanas siguientes al parto.
Sensibilidad en la zona vaginal.
Contracciones dolorosas que persisten después del parto (mientras el útero recupera su tamaño normal).
Senos muy llenos.
Sensación de cansancio extremo y dolor durante las primeras semanas.


