Pie zambo
El pie está curvado hacia dentro y hacia abajo y permanece rígido. Se denomina también pie equino-varo. Es más frecuente en niños que en niñas y puede afectar a uno o a los dos pies.
Tratamiento. Se suele corregir con cirugía. Se realiza con anestesia general y el niño debe permanecer ingresado varios días. Ya se empieza a usar el método Ponseti, un tratamiento no agresivo basado en manipulaciones, yesos y férulas ortopédicas. Evita la cirugía casi siempre y permite corregir la posición inicial de los pies en unos dos meses. Después, el pequeño deberá llevar botas ortopédicas.
Pie aducto
La mitad anterior del pie apunta hacia dentro. Es una malformación de origen congénito o por una mala posición en el útero que, si es leve, puede no detectarse hasta que empieza a andar.
Tratamiento. Normalmente se endereza solo. El tratamiento depende del grado del problema e irá desde el control de la postura al uso de calzado especial, correctores nocturnos o cirugía
Pie talo
Se produce cuando la punta del pie apunta hacia arriba.
Tratamiento. En los casos en los que responde a un defecto postural en el útero, suele desaparecer sin tratamiento o con ayuda de masajes específicos. Si se debe a una deformidad estructural, el pie suele estar más rígido y ha de enderezarse con férulas de yeso o prótesis.



