
Si tienes niños es probable que tengas manchas de crayón en las paredes. A partir del año y medio, los bebés comienzan a hacer garabatos y no entienden que sólo deben hacerlos en los papeles. Por eso, es muy frecuente que en cuanto nos descuidemos nos dejen un recuerdo colorido en la pared.
Pero a no desesperar, que existen formas de que nuestras paredes vuelvan a estar limpias.
Una opción consiste en apoyar sobre la mancha una toalla de papel, y sobre ella apoyar la plancha caliente durante unos segundos. Como los carayones están hechos de cera, ésta se desprenderá de la pared al aplicarle calor.
Otra alternativa consiste en pasar un trapo humedecido en Bencina (ql líquido que se utiliza para cargar los encendedores) por el garabato. Siempre se recomienda probar primero en una zona escondida de la pared para no estripearla, ya que hay pinturas que pueden reaccionar de forma negativa.
El último consejo consiste en hacer una pasta con un poco de agua y bicarbonato de sodio, humedecer una esponja y pasarla por la mancha.
Esperamos que con estos consejos tus paredes vuelvan a quedar blancas.
Foto vía Clave psicopedagos


