
Una de las gratas experiencias que puedes tener con tus niños es que ellos participen en la preparación de alimentos; es decir, estar en la cocina contigo, lo cual será un verdadero placer. Y es que elegir la receta, reunir los ingredientes y todo el material que van a necesitar, es algo más que preparar la comida : cocinar también es jugar, aprender, y una forma de educar.
¿Por dónde empezar?
Primero; llévalos a hacer las compras. Debes tener presente que es importante involucrar a los pequeños en todo, desde ir a hacer las compras hasta ayudar en la preparación de las recetas. Es por ello que también es importante que ellos vean las frutas y verduras.
Ahora bien; cuando estén contigo en la cocina déjalos que miren lo que estás haciendo y así, además de aprender, los pequeños están compartiendo un tiempo valioso con la mamá. En este sentido hay que darles tareas : mezclar, revolver, batir, decorar, poner la leche, echar el tomate, entre otras tareas.
Y, claro; enséñales a comer nutritivo ya que eso se será su hábito cuando estén grandes. Igualmente, elige recetas fáciles de preparar para que los pequeños no se aburran en la cocina.



