Uno de los problemas más frecuentes en los niños son las adenoides agrandadas y el encargo de diagnosticar este problema es el otorrinolaringólogo.
Los niños que tienen las adenoides agrandadas suelen tener mucosidad constante, aún cuando no están resfriados, también se agitan al correr mucho y por lo general roncan cuando duermen. Pero la mayor complicación es que la mucosidad constante es una entrada de gérmenes y bacterias, por lo que es común que estos niños se enfermen muy seguido.
Las adenoides son los tejidos que recubren la parte alta de la garganta y la nariz.
A partir del año de edad aproximadamente ya puede diagnosticarse las adenoides agarandadas, sin embargo, en esa época no es conveniente realizar un tratamiento ya que es probable que a medida que el niño vaya creciendo se agranden las fosas nasales, y se solucione el problema. A partir de los tres o cuatro años, las adenoides crecidas provocan dificultades respiratorios y es probable que se deba recurrir la cirugía para curar el problema.
De todas formas, la extirpación de las adenoides es una cirugía muy sencilla, sin peligros de complicaciones.
Foto vía: Medical center




