La llegada de un nuevo miembro a la familia siempre trae felicidad, cambios y el inevitable cansancio y dudas de los primeros días. Pero… ¿qué ocurre cuando vienen de dos en dos? ¿Es muy diferente tener gemelos o mellizos a tener solo uno?
Tu pregunta es perfectamente comprensible. Cuidar de un niño ya supone un gran esfuerzo para muchos padres y la perspectiva de tener dos (o más) al mismo tiempo puede suponer un pequeño trauma. Con mellizos o gemelos necesitas doble esfuerzo. Te hará falta mucha más ayuda que la que puede darte tu compañero, de modo que para no culparlo a él — ni a ti misma — cuando se acumule el estrés, planifica con antelación y trata de conseguir ayuda extra para después del nacimiento.
Averigua si tu seguro cubre las visitas domiciliarias de una enfermera . Igualmente, asegúrate de que tienes a familiares y amigos sobre aviso en caso de que los necesites. Tienes que comunicarte con ellos y decirles exactamente lo que precisas.
Antes del nacimiento, hay que tener claro que hay que dejarlo todo preparado antes del séptimo mes (por si acaso se adelanta el parto), porque durante las primeras semanas es casi imposible dedicarse a otra cosa que no sean los niños.
Se recomienda igualmente tener el congelador lleno de comida antes del parto (y el teléfono de un supermercado al que puedas hacer un pedido a mano). Y, claro, descansar mucho para estar con fuerzas los primeros días.



